La guerra contra la falsificación
- Publicado el 29 de Febrero de 2016
- Christine Lancaster
Tanto en Europa, como en América o en Asia, la falsificación es un gran problema que no podemos ignorar. El tema de la falsificación no es nuevo, y con el aumento de los canales online de venta al por menor, que ofrecen más oportunidades para los falsificadores, el problema sigue creciendo. Según la BASCAP, la Acción Empresarial contra la Falsificación y la Piratería, el mercado global de la falsificación mueve 1 billón de dólares.
La falsificación tiene un coste, y la integridad de la marca, la salud pública, la pérdida de confianza del cliente, la caída de la cuota de mercado y la venta de productos de inferior calidad son todos ellos producto de la falsificación de artículos. Ningún sector de la industria se libra: son los principales objetivos los sectores automovilístico, de bebidas alcohólicas, hardware informático, electrónica, alimentos envasados, cuidado personal, tabacos y productos farmacéuticos. Según la Organización Mundial de la Salud, el comercio internacional de productos farmacéuticos falsificados se estima en un valor de más de 32.000 millones de dólares.
El sector del etiquetado no se libra de la falsificación, por ejemplo, las bebidas alcohólicas, donde se ha detectado en numerosas ocasiones la inclusión de etiquetas falsificadas. Lo que alguien puede pensar que es un Burdeos de cosecha podría ser en realidad algo muy diferente.
La etiqueta se posiciona en la primera línea del envasado y es fundamental que ayude a vender el producto, por lo que de forma natural el consumidor percibe el producto como la marca que lo anuncia en la etiqueta. Lamentablemente no siempre es este el caso y muchos productos terminan en manos de falsificadores que utilizan métodos como los parecidos dudosos, las copias directas o incluso el rellenado de envases para confundir al consumidor.
Si bien este problema es difícil de abordar, pueden implantarse estrategias y tecnologías que ayudan a las marcas a proteger sus productos y con ello la imagen de la marca. La falsificación de etiquetas es cada vez más sofisticada. Por ello, a su vez, los fabricantes y sus proveedores de envases trabajan conjuntamente para desarrollar más soluciones de autenticación y de lucha contra la falsificación para vencer al comercio fraudulento. Estas soluciones dificultan la falsificación y permiten que los propietarios de marcas y los gobiernos puedan comprobar si los productos son auténticos o falsos.
No todas las soluciones funcionarán con cada producto, diferentes productos requieren diferentes niveles de seguridad. En Sun Chemical contamos con una gama de funciones de seguridad abiertas, encubiertas y semi-encubiertas que se presentan como tintas de impresión o pueden incorporarse de forma encubierta en el envasado para abordar una serie de requisitos específicos.
La flexibilidad es la clave aquí, y un enfoque multi-capas hacia la seguridad de los productos permite a los fabricantes de etiquetas agregar y quitar elementos donde y cuando deseen. Al tomar una visión proactiva, las marcas pueden ir un paso por delante de los falsificadores sin renunciar a los niveles de protección.
